Liderazgo

“Cosas que Chirrían”

Hace un par de meses hicimos una sesión para reforzar y fortalecer un equipo de trabajo y hablando de equipos de alto rendimiento, hubo una metáfora muy descriptiva que hablaba de un equipo que “no chirría” y que está perfectamente engrasado.

Hace un par de días, pensando en esta metáfora, he tenido que reconocer que hay un comentario que he oído mucho este año que también me chirría. Solía figurar entre las observaciones y el “feedback”  después de las sesiones y ha habido muchas variantes pero se puede resumir en este frase:

“¿Por que no están los jefes aquí?”

La he oído después de acciones de todo tipo: trabajo en equipo, comunicación, asertividad, creatividad. etc. con un elemento común en todas las ocasiones, la frustración. La frustración de estar hablando  y tratando algo realmente útil que puede mejorar como trabajamos pero obviando la capa organizativa de la empresa que al final es donde choca cualquier intento de cambiar y hacer las cosas de una manera diferente y mejor.

¿Por qué damos con esta frustración tantas veces?

¿Como pretendemos cambiar y mejorar maneras de trabajar, comunicar  y pensar si no lo hacemos de arriba / abajo?

El grado de urgencia de cambiar y la madurez de cada empresa es distinta y por lo tanto la respuesta es diferente para cada una de ellas. Yo solo espero que el año 2015 sea el año en que oigo frases más positivas y más constructivas y donde tratamos temas de relevancia para toda la empresas  juntando y llegando a toda la plantilla.

¿De Qué Tienes Miedo?

Hace unos meses nos contrataron para una sesión de Lego Serious Play (LSP) para trabajar con un equipo de 20 personas en una empresas financiara en Madrid.

El departamento de RH recibió dos propuestas nuestras – una con una orientación más tradicional y otra 100% trabajo con LSP. A pesar de recibir una advertencia del departamento de RRHH sobre la metodología (“nunca antes hemos hecho este tipo de formación y no estamos seguros”) el responsable del equipo optó por el taller de LSP. Tenía una necesidad particular y sabia que hacía falta hacer algo diferente. Aquí los resultados.

Pongo mucho este ejemplo cuando hablo de los miedos. Independientemente de que lógica nos dice que necesitamos hacer algo diferente para conseguir resultados diferentes, a menudo tomamos decisiones basándonos en nuestros miedos innatos (lo desconocido, a fallar, a ser juzgado etc.) e incluso estamos condicionados por los miedos de los demás.

Primero, intentar algo diferente para conseguir diferentes resultados requiere tomar riesgos y llevar a cabo estrategias arriesgadas es fundamental en un liderazgo efectivo.

Segundo, no existe reto sin el elemento miedo y es sólo desde el reto que aprendemos y esto es válido tanto en la formación como en el desarrollo personal.

Considiom, Madrid.