El tercero de una serie de posts respondiendo a la pregunta ¿Cuál es la magia de Lego ® Serious Play ®?
La Magia de Lego® Serious Play® – 3) Nos Gusta Jugar
Durante nuestra infancia, cuando nuestras habilidades se están desarrollándo a una velocidad alucinante, jugamos continuamente y la mayoría de las veces sin objetivos específicos. Jugamos por jugar. Usamos el juego para explorar nuestra identidad personal, para interpretar el mundo, para ensayar y pulir nuestras habilidades. Jugamos para aprender a ser nosotros mismos y para entender el mundo en el que vivimos. Obviamente este fase de nuestro desarrollo es esencial y es el juego y su elemento de diversión, su parte lúdica la que garantiza el aprendizaje.
Más adelante, siendo ya adolescente, nuestra manera de jugar cambia y se orienta más hacia jugar para socializarse y conseguir objetivos (juegos organizados o deportes) y de alguna manera, jugar llega a tener cierta “estructura” y ya no es “jugar por libre”.
En la formación en empresas, cuando ponemos las piezas de Lego delante de un grupo de personas por primera vez, primero les hacemos construir cosas por libre, para que vayan acostumbrándose al Lego. En ese mismo momento, al mismo tiempo estamos despertando los sentimientos de diversión inocente que llevamos todos dentro. Esos buenos sentimientos hacen que la gente acepten la metodología con ganas e ilusión. Aparte, hay muchas personas que recuerdan de inmediato las horas pasaron jugando con Lego de niño, y casi todas (por no decir todas) tienen buenos recuerdos de eso.
A los pocos minutos, a raíz de las preguntas y los objetivos, un taller de Lego Serious Play, se vuelve serio, por supuesto. Es el momento en que las piezas se transforman en una herramienta tremendamente flexible con un protocolo que fomenta la sinceridad y la confianza y todo eso sobre esa base firme de juego, diversión y buenos recuerdos. Incluso resulta sorprendente ver participantes coger las piezas “con ganas de jugar” para formular críticas negativas sobre personas o procesos. Parece que hasta reflexiones personales que nos suelen costar hacer, son fáciles dependiendo de la herramienta.
Finalmente, la metodología Lego Serious Play nos permite jugar de nuevo, despertando un proceso innato y lúdico que se pone al servicio de la comunicación, el aprendizaje y unos objetivos específicos.
Es bastante frecuente oír expresiones como “últimamente estoy muy estresado” o “eso me estresa”. El estrés forma parte de nuestra vida diaria, por eso mismo, porque nos hemos acostumbrado a vivir y hablar de él no sabemos bien lo que es ni lo que supone para nuestra salud y nuestro trabajo.
El estrés es un desequilibrio que se produce en nosotros cuando una situación sobrepasa o sentimos que sobrepasa nuestros recursos, nuestras capacidades y que conlleva un cambio en nuestra activación fisiológica.
Es una respuesta adaptativa a una presión, por exceso o por defecto (un pico de trabajo o un trabajo que no supone ningún reto para nosotros, monótono o sobre el que no tengo ningún control), que nos ayuda a solucionar y actuar en principio de forma más rápida y resuelta en la situación.
Así se entiende que en el momento que nuestro cerebro identifica una demanda, sea física o psicológica, sea de alta o baja intensidad sea positiva o negativa el organismo va a tener que adaptarse, por lo que deberán entrar en juego nuestros recursos, provocando un cambio, provocando estrés.
El nacimiento de un hijo genera estrés, hablar en público genera estrés, volar en avión, no tener dinero para pagar las facturas, finalizar un cierre contable, pedir un aumento, preparar una boda, que me despidan, una discusión…todo cambio por definición, genera estrés, todo cambio altera la estabilidad y requiere una readaptación por nuestra parte y de eso va la vida, como decía el propio Hans Selye, padre del estrés “estrés es vida y vida es estrés”.
Fue él quien habló por primera vez del Síndrome de Adaptación General (SAG), proceso universal por el que nuestro organismo se enfrenta a lo que él llamó un “agente nocivo” o estresor. Este proceso consiste en tres etapas, la primera de Alarma donde generamos una respuesta tanto a nivel químico como nervioso de huida-ataque, una segunda de resistencia y si la situación de “peligro” no finaliza, una tercera etapa de agotamiento, de desgaste.
Es lo mismo que sucede con una rana, sí exacto has leído bien, con una rana. Al meter una rana en una olla de agua hirviendo, inmediatamente intentará salir, sin embargo si el agua está a temperatura suave y no la asustamos, la rana permanecerá tranquila. Si elevamos poco a poco la temperatura del agua hasta unos 26 grados, la rana no intentará salir, incluso parecerá estar disfrutando. Si seguimos aumentando la temperatura, la rana cada vez estará más confundida e incapaz de salir de la olla.
Es decir, nuestro organismo cuenta con unos recursos limitados y mantener el estrés de una forma prolongada o en niveles muy altos, supone agotamiento, reacciones emocionales negativas como ansiedad, depresión etc. e incluso enfermedad.
EL ESTRÉS EN LA EMPRESA
En 2006 un 47% de europeos afirmaban que tenían niveles muy altos de estrés. 3 de cada 4 trabajadores sufren estrés. La UE calcula que el estrés es el causante del 50% de las bajas laborales
El estrés es un fenómeno presente en la mayoría de nuestras empresas que además se mantiene invisible mientras afecta a la salud de las personas, al bienestar general y al rendimiento, por lo tanto a la productividad.
POR QUÉ FORMACIÓN EN EMPRESA PARA EL MANEJO DEL ESTRÉS
Hace algunos años una gran empresa nos comentaba que no querían hacer un curso de estrés, que preferían no tratar este tema por miedo a lo que podría salir.
Que una empresa piense que es mejor no tratar el problema de estrés de su personal es un grave error del mismo calibre que ignorar un problema grave en el sistema informático o en su contabilidad.
No podemos dar la espalda al hecho de que el estrés está relacionado con la enfermedad, el absentismo, la rotación, la falta de productividad, la pérdida de tiempo y los errores.
Puesto que el estrés, como hemos visto, es un asunto presente e inevitable en el ámbito personal y laboral, la empresa puede ayudar al trabajador a hacer de él un aliado, proporcionándole los medios necesarios para aprender a manejarlo y enfrentar de manera efectiva aquellas situaciones que le generan estrés.
El resultado, trabajadores más sanos y más felices. Interviene directamente en reducir gastos médicos y consigue incidir directamente en la productividad y la solución de problemas.
Ayer en una acción de formación en una empresa en Madrid, usamos la metodología LEGO® SERIOUS PLAY® de muchas diferentes maneras. Uno de los ejercicios que mas me gustó era identificar obstáculos que podrían llegar a inhibir lograr los objetivos del equipo. Posteriormente “jugamos” con estos modelos / obstáculos sobre un dibujo de los Círculos de Preocupación y de Influencia. Resulto muy didáctico y muy visual jugar con los modelos, moverlos según el consenso del grupo y así identificar donde el equipo deberían enfocar sus esfuerzos. Todos involucrados, moviendo los modelos como si fuera una tabla de ajedrez.
Eso es un ejemplo claro de lo versátil y lo potente que es la metodología LEGO® SERIOUS PLAY®.
Igual que cualquier olivo puede dar aceitunas, todos somos creativos y podemos ofrecer ideas innovadoras y diferentes en nuestro trabajo.
El olivo necesita una base firme, sol y fermento. Las personas necesitan una actitud de innovación y creatividad en su entorno y fuentes de inspiración.
Las aceitunas crecen pero no siempre caen cuando se desea, así que siempre hay que varear el árbol para conseguir lo mejor de él. La creatividad y las ideas las guardamos dentro y no aparecen cuando deben pero hay herramientas para hacerlas salir, vareando nuestro cerebro.
Después de la cosecha y un proceso de evaluación y selección, los mejores olivos triunfan. Las mejores ideas sólo pueden triunfar si hay un proceso posterior de evaluación y desarrollo.
¿Estás cultivando la creatividad y la innovación en tu empresa como debes? ¿Vareas el árbol lo suficiente o dejas las ideas en el árbol hasta que se secan y pasan desapercibidas?